jueves, 20 de noviembre de 2008

Técnicas de intervención en el trabajo social

Lo prometido es deuda y aquí les presento otras técnicas de intervención para trabajar en nuestra profesión.

Orientación
El agente de cambio hace uso de sus conocimientos, para expresar opiniones profesionales, dar explicaciones, educar, persuadir, sugerir o hacer recomendaciones al cliente en el manejo de situaciones o sentimientos específicos. El/la trabajador/a social debe asegurarse de tener la información correcta en la materia sobre la cual va a ofrecer orientación. Esta técnica se utiliza cuando el cliente necesita dirección.

Esta técnica puede tener algunas modalidades como lo son la explicación y la educación. Mediante la explicación se ofrece al sistema cliente información o se le explica lo que ocurre y por que; y en la educación, se le ofrece información nueva para que el cliente pueda aplicarla a su situación.

Universalización
Cunado el/la trabajador/a social desea relevar al cliente de la incomodidad que le produce la idea de que él es diferente a la mayoría de las personas, la utilización de esta técnica es muy útil. Ahora, hay que estar bien seguros de que el sentirse diferente es lo que le provoca la incomodad porque sino puede ser contraproducente. Con esta técnica el/la trabajador/a social le expresa al cliente que hay muchas personas que piensan, sienten, o reaccionan en forma similar en circunstancias similares a la suya.

Parcialización
Cuando el cliente esta bien cargado emocionalmente y se le hace difícil exponer sus problemas o solucionar sus problemas de forma organizada, el agente de cambio le ayuda a parcializar, separar o aislar los problemas para trabajar con uno a la vez. Al seleccionar los problemas a trabajar, se considera la urgencia, necesidad y viabilidad de la solución al problema.

Esclarecimiento
Cuando se quiere lograr modificación de actitudes, aumentar en el cliente su capacidad de comprender sus acciones, el significado que tienen y los efectos o consecuencias de su conducta, esta técnica es muy buena. Esta técnica se utiliza mucho en la práctica clínica del trabajo social pues el cliente puede ver el uso patológico que hace de los mecanismos de defensa.

Para utilizar esta técnica es necesaria una confrontación. O sea, ayudar al cliente a apreciar la repetición de incidentes en los cuales utiliza patrones de conducta inefectivos. De este modo el cliente logra desarrollar un sentido más realista de sí mismo y de su relación con el mundo exterior. Cuando el cliente logra comprender sus patrones de conducta y como éstos interfieren con su funcionamiento social, se siente más estimulado a cambiar.
También hay que estimular al cliente para que vea, comprenda y distinga las experiencias objetivas de las subjetivas. Además, se estimula a reconocer la conexión que existe entre incidentes del pasado que recuerda y su conducta y actitudes del presente, para que pueda comprender la influencia nociva o inapropiada del pasado en su presente. Al utilizar esta técnica también se le ayuda al cliente a utilizar esa nueva comprensión, esa nueva percepción de sí mismo para anticipar y controlar respuestas inadecuadas a situaciones del pasado en su presente. De esta forma logrará cambio en sus patrones de conducta.

Resumen
El/la trabajador/a social resume para el cliente factores y sentimientos en una situación determina, de forma concisa y organizada, facilitándole ver los hechos objetivos y sus sentimientos, tanto positivos como negativos, para que pueda tomar un decisión. El uso de esta técnica exige que el/la trabajador/a social tenga un conocimiento pleno de la situación y una gran destreza para que no proyecte sus opiniones y sentimientos al tratar de resumir las ideas y los sentimientos del cliente.

Espero haberles ayudado a todos/as aquellos/as estudiantes mediante esta serie de entradas sobre las técnicas de intervención.